A finales de los años cuarenta, la relojera suiza Gebrüder Kurth AG estrenó un nuevo nombre de empresa: Certina, del latín certus, que significa "decidido, resuelto". Hasta aproximadamente 1953, el nombre "Certina" aparecía impreso en letra cursiva en las esferas de los relojes, con las letras enlazadas. A partir de 1954, el nombre de la marca empezó a grabarse con letras separadas, tal y como aparecen en los relojes actuales. A raíz de un concurso de diseñadores gráficos, en 1958 se presentó el célebre símbolo de las dos "C" giratorias, una de las cuales queda envuelta en la otra. Por su parte, las versiones del logotipo de Certina que incluyen letras en color blanco sobre un fondo rojo representan el "carácter suizo" de la marca.
El gran éxito del concepto DS (Double Security o doble seguridad), que se caracteriza por su indiscutible resistencia, abrió el camino a la incorporación en 2013 del emblema de la tortuga, presente en el fondo de las cajas de Certina, al logotipo de la marca.